Cinco jóvenes talentosos fueron reconocidos en noviembre, 2007,
como ganadores del 9.
Concurso Nacional de Ensayo Científico,
en dos categorías: de 13 a 15 años y de 16 a 18 años.
Como parte de su evaluación, los y las jóvenes escribieron
un ensayo de prueba
que fue comparado con el que había concursado. De esta manera
el jurado corroboró
la autoría y validó la posición de cada finalista.
Los ensayos ganadores y los de prueba (descargables en pdf) se presentan
a continuación
con el fin de mostrar el talento de los ganadores y con la esperanza
de que sirvan
de motivación y aprendizaje para otros jóvenes.
Yulissa Porras
Octavo Año
Colegio Bilingüe Jorge Volio
Jiménez, Cartago.
PREMIOS: Una computadora personal, una
beca completa del programa Teens
Xtreme , la publicación
digital del ensayo y una afiliación
anual a CIENTEC.
Paz con la naturaleza. Conocimiento, adaptación
e innovación
La naturaleza abarca un espacio muy grande y hermoso;
es nuestro mundo natural; es de lo que estamos rodeados. El término
"naturaleza" es la vida en general. Esta no incluye los objetos artificiales
ni la intervención humana, a menos que sea la naturaleza humana.
La naturaleza tiene en su contenido una serie de cosas variadas y de diferentes
formas y estilos, lo importante es que cada una de ellas forma parte de
nuestro mundo físico.
La naturaleza es un ambiente hermoso; en lo personal,
es un lugar en donde yo puedo relajarme y entrar en un momento de paz y
armonía. Es un lugar donde escucho los cantos de las aves, el sonido
de los ríos que nos rodean, de los cuales obtenemos el agua que.
día a día. utilizamos para nuestras necesidades personales.
La naturaleza contiene muchos recursos naturales que son aquellos bienes
materiales y servicios que esta proporciona sin alteración por parte
del hombre; recursos valiosos para las sociedades humanas por contribuir
a su bienestar y desarrollo, de manera directa o indirecta. Existen recursos
renovables, recursos con ciclos de regeneración por encima de su
extracción; el uso excesivo de estos los puede convertir en recursos
extintos o no limitados, y los no renovables. Estos son recursos limitados,
con ciclos de regeneración muy por debajo de los ritmos de extracción
o explotación. En algunos casos, estos se convierten en recursos
agotados por el uso abusivo y sin control que les damos.
Los límites de los recursos naturales sugieren
tres reglas básicas en relación con los ritmos de desarrollo
sostenible:
1. Ningún recurso renovable deberá
utilizarse a un ritmo superior al de su generación.
2. Ningún contaminante deberá producirse
a un ritmo superior al que pueda ser reciclado, neutralizado o absorbido
por el medio ambiente.
3. Ningún recurso no renovable deberá
aprovecharse a mayor velocidad de la necesaria para sustituirlo por un
recurso renovable utilizado de manera sostenible.
La naturaleza, aparte de ser un ambiente de
tranquilidad, también nos brinda una serie de aportes, los cuales
el ser humano ha aprovechado al máximo, al punto de que la
hemos maltratado. Nos brinda muchos beneficios. En la parte alimentaria,
por ejemplo; en la parte ornamental, las plantas con las que podemos adornar
nuestra casa, oficina o lugar de estudio. Además, nos aporta, en
la parte medicinal con lo que son las plantas que nos hacen tanto bien
en nuestra salud. Esto, sin contar los tratamientos de piel para la curación
de alguna parte física del cuerpo como lo son los ungüentos
y cremas a base de baba de caracol.
Si bien es cierto la naturaleza nos trae una gran
cantidad de beneficios que son necesarios en nuestra vida cotidiana. Nosotros
debemos poner de nuestra parte, para que haya un equilibrio, en donde ?uno
recibe pero también da?. Por lo que todos debemos estar conscientes
de la importancia de la naturaleza en nuestras vidas, tanto que sin ella
no podríamos vivir, dando como un sentimiento de agradecimiento
hacia ella.
La naturaleza debe ser respetada. Debemos darle
un mayor cuido y preocuparnos por ella. En este sentido, todas las personas
debemos estar conscientes de nuestras acciones y ser responsables de estas.
Tenemos que informarnos bien de sus usos que podamos a lo que la naturaleza
nos brinda, de modo que valoremos su importancia en nuestras vidas.
Una forma de mostrar una actitud positiva a todo
esto, es realizando campañas de reciclaje. En las escuelas estas
campañas son muy importantes, porque los niños crecen con
el hábito de reciclar. Este es un método fácil, puesto
que lo único que debemos hacer es separar los desechos de acuerdo
con sus características; por ejemplo, separar la basura en vidrio,
papel, aluminio.
También, es importante tratar de reducir
la cantidad de desechos que producimos día con día. Es impresionante
la cantidad de basura que generamos sin darnos cuenta y que poco a poco,
nosotros mismos, nos vamos sumergiendo en ella. Debemos aprender a reutilizar,
a aprovechar al máximo las cosas para producir menos desperdicios.
Si nosotros lleváramos nuestros sacos o cajas para empacar nuestras
compras y así no traerlas en bolsas plásticas, que, a fin
de cuentas, en el primer uso las botamos, disminuiríamos la cantidad
de plástico que es difícil de desintegrar.
Todo esto son posibles soluciones para poder disminuir
el problema que hemos ocasionado debido a nuestras acciones sin control.
Esto nos traería la paz con la naturaleza. Porque aprenderíamos
a respetarla y usarla de acuerdo con nuestras necesidades pero sin pasarnos
del límite. La naturaleza es el medio del cual nosotros sobrevivimos.
Felipe Mora Carballo
Colegio Bilingüe San Francisco
de Pococí, Limón.
PREMIOS: Una reproductora musical MP3,
la publicación
digital del ensayo y afiliación
anual a CIENTEC.
Paz con la naturaleza. Conocimiento, adaptación
e innovación
Hemos sido bendecidos con el mundo en
que vivimos. La Tierra es el único planeta habitable por medios
naturales en nuestro sistema solar. Esto es posible ya que esta contiene
una capa de aires llamada atmósfera. Gracias a esta y a la presencia
de agua, fue que la vida se originó en nuestro mundo. Esta vida
ha ido evolucionando desde los primeros unicelulares hasta todo lo que
percibimos con la vista en este mundo. Se ha ido ramificando y ha formado
diferentes especies.
La raza humana, nosotros, no somos nada más
que una de esas especies. Hemos desarrollado una inteligencia mayor a la
de cualquier otra especie. Un arma de doble filo se nos ha dado. Lastimosamente,
no la hemos podido usar, pues aunque al principio la repercusión
era mínima, con el paso de los años, esta ha tenido un destructivo
y dañino efecto secundario.
Nuestro planeta contiene una gran diversidad de
climas y paisajes. Un ejemplo de esto son los bosques lluviosos,
los cuales están llenos y rebosantes de vida, con su gran variedad
de habitantes y vegetación. Con su gran orquesta de aves e insectos
en el día y la noche, demostrando una gran diversidad de seres vivientes.
Con simplemente levantar un tronco, te puedes encontrar con miles de manifestaciones
de vida, minúsculas y mayúsculas en su tamaño pero
del mismo grado de importancia. Árboles, los pilares de la selva
y dadores de refugio y alimento, proporcionan supervivencia a otras plantas
y un hogar a animales e insectos. Dan todo lo que pueden y solo piden a
cambio luz, agua y suelo. Son el sustento de la gran mayoría
de vida, pero también son dependientes de pequeños microorganismos,
demostrando con ello que el tamaño no importa, sino la función.
Plantas asidas en los troncos de los pilares selváticos, aferrándose
con toda la fuerza que pueden, inundando la superficie maderera. Helechos
desarrollándose y sustentándose en la corteza de las torres,
creando un hermoso vislumbre, junto con las flores que se revelan al mundo
desde los tallos de otras plantas. Todo esto crea una magnificente simbiosis
y un glorioso hábitat.
Nuestra evolución y desarrollo ha venido
de la mano con -como dije antes-, una repercusión o
efecto secundario. Esto no quiere decir que nuestra evolución ha
sido dañina ni nada por el estilo, sino que nosotros la hemos hecho
dañina. Pero lo bueno es que podemos continuar sin ese efecto secundario,
esa repercusión. Todos nuestros inventos en el mundo tecnológico
han venido con un costo muy grande, a los cuales no se les ha buscado otra
forma por la cual no tengamos que pagar ningún costo. Con este costo,
me refiero a una pequeña parte de nuestro mundo, de nuestra naturaleza,
de nuestra vida.
La mayoría de la tecnología que
podemos ver en nuestras casas, en nuestro vehículo, en las empresas
y en las industrias, trabaja a base de pequeñas partes de nuestra
naturaleza, de nuestra vida. Si vemos un solo artefacto, no nos parece
gran cosa, pero juntemos todos, absolutamente todos los del mundo y veremos
el devastador precio que estamos pagando por unas innecesarias comodidades.
Los combustibles con los que estos funcionan son
agotables, pero no sólo son agotables, sino que son contaminantes.
Gracias a esto, nuestro planeta está envenenado, se está
pudriendo, está en decadencia. Pero no todo está perdido,
existen varias fuentes de energías no contaminantes e ilimitadas,
como lo son la geotérmica, eólica, a base de hidrógeno
o solar. Sabiendo esto, ¿entonces por qué la humanidad insiste
en utilizar petróleo y sus derivados? El poder, el dinero, la ambición.
Lastimosamente estos anhelos están sembrados en el ser humano tan
profundamente, que es muy dificultoso removerlos por completo. Sin embargo,
es posible. Mucha gente está luchando por el rescate del planeta,
pero las empresas las industrias y a las naciones no les importa con tal
de recibir dinero. Este es uno de los principales problemas de la humanidad
en estos días: la contaminación.
Finalmente, debemos ser capaces, primero, de permitir
que la paz gobierne a la raza humana para que la paz pueda gobernar, nuestro
mundo, nuestras vidas y nuestra naturaleza.
PAZ CON LA NATURALEZA CONOCIMIENTO, ADAPTACIÓN
E INNOVACIÓN
Naturaleza: Principio y Fin de la Vida.
Pequeñas palabras que dan significado a una gran frase, igual que
la naturaleza, pequeñas cosas que dan paso a otras más grandes,
una pirámide en un círculo perfecto. Descubramos ahora el
verdadero significado de la frase Paz con la Naturaleza, esa paz
que empieza en nuestro espíritu y que nos hace adentrarnos en lo
más profundo de la Tierra, para después elevarnos sobre las
nubes y luego hacernos caer, y correr entre las selvas hasta conocer a
la Madre Tierra, llegando así a descubrir el verdadero ser integral
que habita en todos los seres humanos, al cual sólo podremos encontrar
indagando en lo más profundo de nuestras casi olvidadas almas; conociendo,
adaptándonos, innovando.
Es en este punto donde todas las ciencias se unen
para trabajar por un solo objetivo en común: preservar la vida.
Porque Paz con la Naturaleza no es sembrar un árbol
o reciclar, es algo más; es un estilo de vida; es levantarse todos
los días con la meta de respirar un aire más puro, beber
un agua más clara, ver una ciudad más verde, hacer algo para
lograrlo; ese debe ser el pensamiento de los científicos del hoy
y del mañana, es su esencia, el poder del descubrimiento, de la
innovación. La importancia de las ciencias dedicadas al desarrollo
sostenible es restaurar al mundo que estamos destruyendo desde hace mucho
tiempo y que estamos empujando poco a poco hacia un abismo.
El significado de paz es ausencia de guerra y
hay que frenar la guerra que le ha declarado el imperio humano a la aldea
virgen de la naturaleza, ya que cuando esta aldea sea derrotada, el imperio
humano caerá con ella. La destruimos porque aún no la conocemos.
Porque conocer a la Tierra es el primer paso: su fisonomía, su estructura,
su funcionamiento, saber que necesita de todo lo que tiene. Debemos entender
que está tan viva como nosotros, que puede temblar, sangrar, llorar
y estremecerse de dolor. Recordemos y aprendamos de aquellos ancestros
indígenas que respetaban a quien les dio la vida; volvamos a creer
que los árboles tienen alma y que hay espíritus en los bosques
si es eso necesario para que nosotros también apreciemos lo que
nos queda.
Lo que nos queda del sistema más perfecto
que jamás ha existido, un sistema que nos incluye a nosotros. Está
hecho para que convivamos en armonía con todo lo que nos rodea,
porque somos nosotros los que debemos adaptarnos a nuestro entorno y no
de la manera contraria. El objetivo es recuperar la perfecta comunión
que hubo alguna vez y renacer en una cultura que florezca alrededor del
medio ambiente, que se acerque cada vez más a la naturaleza hasta
ser uno solo; lastimosamente, hasta ahora sólo hemos sabido caminar
en la dirección contraria. Es por este distanciamiento que no entendemos
lo que ocurre a nuestro entorno y hacemos tanto daño. Tanto daño
es el que debemos reparar antes de que sea irreversible y nos convirtamos
en el cáncer del planeta.
Aún no es tan tarde; es propicio dar un
giro completo e innovar en todos los campos posibles. La ciencia y la tecnología
están trabajando en este momento a toda máquina en fuentes
de energía más acordes con el ambiente, buscando cómo
descubrir nuevas formas de controlar los desechos y crear materiales biodegradables,
todo esto sin contar las fuertes luchas que han librado por proteger los
bosques, los mantos acuíferos y los ecosistemas en general. La batalla
por eliminar la contaminación y proteger el ambiente no es nueva
y cada día tiene más aliados. La ciencia busca soñadores
que crean que salvar el planeta es posible, que es viable la paz entre
la humanidad y la Tierra.
VIDA, es el objetivo primordial de esta lucha
que busca detener la guerra contra la naturaleza. Pensemos eso en cada
momento, porque cada acción que hagamos incorrectamente nos acerca
al abismo y no es eso lo que queremos. El sacrificio por parte de todos
es inminente pero es necesario. El objetivo de este ensayo es crear esa
conciencia hacia el equilibrio natural que debe existir. Nunca hay que
olvidar que la naturaleza es un gran ser vivo, que en ella vivimos millones
de almas, cada una como un grano de arena, todas tan importantes.
Conocimiento, adaptación e innovación
son las tres llaves hacia un mundo mejor, el mejor regalo que dejaremos
a las futuras generaciones, nuestros hijos, las futuras almas vivas.
Roberto Quijano Gutiérrez
Colegio Calasanz Hispanocostarricense,
San Pedro, San José.
PREMIOS: Una reproductora musical MP3,
la publicación
digital del ensayo y afiliación
anual a CIENTEC.
Paz con la Naturaleza Conocimiento, adaptación
e innovación
La naturaleza es un concepto muy complejo
para el pensamiento humano. Es algo profundo, intrigante, que ha conducido
al ser humano a una reflexión acerca de aquello que lo rodea, de
su entorno, de su medio y, consecuentemente, de su mismo origen. Pero que
al mismo tiempo se ha vuelto tan habitual para nosotros, que le hemos restado
importancia. Una vez conocido el verdadero significado de lo que es la
naturaleza, surge una idea aún más complicada de comprender:
la necesidad de saber qué es la paz con la naturaleza y si esta
paz está presente en nuestras vidas, en nuestra sociedad y en nuestra
conciencia.
Entiendo por naturaleza todo aquello que
básicamente sostiene la vida, tanto nuestra como la de otros seres
vivos. Es el principio universal, la esencia de toda operación natural
que observamos en nuestro mundo. Pero esta noción no es suficiente
para llegar a formular la idea de qué se conoce como paz con la
naturaleza. El primer paso para llegar a esto, es el conocimiento de lo
que significa la naturaleza en nuestras vidas, de cómo afecta nuestro
entorno. Como conocer es comprender o reconocer algo por lo que realmente
es, en el caso de la naturaleza, significa tener presente que somos parte
de ella, y por lo tanto, está en todos nosotros. Dependemos directamente
de esta, al igual que cualquier otro ser.
Una vez que se entiende esta realidad, necesitamos
preguntarnos por qué necesitamos la paz con la naturaleza. Si esta
paz es necesaria, significa que hay un conflicto, un desequilibrio en nuestra
relación con la naturaleza. Nuestro modo de vida la afecta, la perjudica
o va en detrimento de esta. Por lo tanto, la forma en que vivimos es contradictoria
a aquello que conforma la parte más básica y esencial de
la vida. Acciones tan graves como la contaminación, el desperdicio,
abuso y mal uso de los recursos que la misma naturaleza nos da, es lo que
lleva al ser humano a destruirla.
Por tales acciones, es preciso buscar la
forma de restituir el daño ya hecho y que ha ido aumentando paulatinamente.
Es necesario contribuir a restablecer el balance perdido hace mucho tiempo
con la naturaleza y con nosotros mismos, así como es imperativo
sustituir muchos aspectos en nuestra vida. Realizar un cambio sustancial
para bienestar del ambiente es lo que entendemos por adaptación.
Hacer un ajuste para mitigar el daño que provocamos es vital para
preservar el medio y todo lo que representa. Dicho propósito no
se puede lograr sin variar nuestras actividades en la vida diaria.
Todo aquello que represente un uso irracional
de recursos debe ser reevaluado, buscando la forma óptima de utilizar
lo que necesitamos para vivir y para tener una sociedad funcional, y al
mismo tiempo estar acordes con prácticas que no afecten a la naturaleza
y en procura siempre de su beneficio. Dichas adaptaciones podrían
ser dar mejor tratamiento a lo que botamos, desarrollar nuevos medios para
aprovechar tipos de energía renovable, utilizar racionalmente recursos
no renovables, y en general tratar de inculcar en la sociedad un sentido
de conciencia y respeto hacia el valor de la naturaleza.
En esta importante labor se debe aprovechar el
desarrollo ofrecido por la ciencia y tecnología en general, para
aprender cómo se puede lograr un verdadero avance en establecer
modos de vida que brinden un equilibrio adecuado para el ser humano y para
la naturaleza. Este desarrollo de ciencias, es lo que se conoce como innovaciones
en la vida diaria. El avance en la ciencia puede causar tanto el deterioro,
como el avance en el restablecimiento de una naturaleza estable. La innovación
que hoy ofrece la tecnología, se refiere al desarrollo de métodos
que faciliten la vida diaria, pero, a la vez, está dirigida a mejorar
nuestra relación con la naturaleza, permite avanzar en conocimiento
y medios de desarrollo que a la vez contribuyan al bienestar del medio
ambiente.
Es importante entender que adaptarse a un estilo
de vida en función del beneficio nuestro y de la naturaleza, no
es una tarea fácil. Sin embargo, lo más relevante de esta
labor es comenzar por darse cuenta del problema. Una vez hecho esto, la
sociedad puede informarse y conocer las maneras de adaptarse, de utilizar
las innovaciones ofrecidas por la ciencia moderna y volver a una vida de
verdadera paz con la naturaleza, una paz con nosotros mismos y con nuestro
entorno, con lo cual heredaremos un mundo mejor a las futuras generaciones.
María Alejandra Salas
Colegio Calasanz Hispanocostarricense,
San Pedro, San José.
PREMIOS: Una gira y tour en canopy
para tres personas, la publicación
digital del ensayo y afiliación
anual a CIENTEC.
Paz con la naturaleza. Conocimiento, adaptación
e innovación
A mi
parecer, es un tema sumamente importante la protección del medio
ambiente; es curioso observar cuáles son las posiciones de las personas
con respecto a los problemas ambientales, la naturaleza, la ciencia y la
tecnología.
Debe
haber una relación de simbiosis entre el hombre y la naturaleza,
porque realmente se es uno solo; el hombre y el medio que lo rodea fueron
creados para que sepan coexistir el uno con el otro. El Génesis
deja claro que el Hombre es el ser más importante que vive sobre
la tierra, dotado de inteligencia para utilizar todo lo que el medio le
ofrece pero también para preservarlo.
La naturaleza es perfecta, se dice; hay un equilibrio natural, que existe
hasta el momento en el que el hombre interviene de manera inapropiada,
creando una cadena de problemas que crecen cada vez más, hasta que
llega el momento en el que son casi inmanejables. El calentamiento global
es una crisis por culpa del hombre, nadie más. Es él quien
con todos sus errores trae todos los problemas que acarrean las consecuencias
que todos conocemos.
Es el hombre tan ciego, tan arrogante y egoísta, que es incapaz
de ver que sus acciones, aunque crea traen grandes beneficios, también
implican consecuencias tan graves, que son las próximas generaciones
las que sufrirán los daños, así que termina siendo
él mismo quien vive en carne propia de sus malas decisiones.
Como en el cuento del Príncipe Feliz, que vivió toda
su vida en el Palacio de la Despreocupación, donde la tristeza
no era permitida. El Príncipe, mientras estuvo con vida, nunca conoció
el dolor, pues su vida estuvo llena de placeres, fue tan feliz, que su
corazón humano nunca supo lo que eran las lágrimas.
Es lo que sucede actualmente con la humanidad, tan solo piensan en los
placeres y ventajas que traen las nuevas tecnologías. ¿De
qué vale tanta ciencia si el planeta sufre y llora cada perforación,
si sus venas están siendo secadas y contaminadas, sus pulmones son
siendo reducidos cada día por motivos tan frívolos como construir
más fábricas de productos químicos que supuestamente
harán la vida más sencilla y lo único que logran es
ensuciar más, llenar de basura el mundo, matar lentamente a la Madre
Tierra que ha acogido en su seno a generaciones de hombres desde el inicio
de la vida?
El Príncipe Feliz necesitó ser convertido en piedra, tener
un corazón de plomo y ser elevado lo suficiente para ver lo que
era el mundo real. Necesitó que su existencia dejara de ser terrenal
para comprender lo que pasaba con los demás, cuando ya no podía
caminar, moverse y poder interceder de mejor manera. Tuvo que sufrir en
silencio, viendo a los pobres, hasta que una golondrinita enamorada lo
acompañó en su dolor.
¿Tendrá el hombre que esperar a quedarse sin corazón
para comprender las implicaciones con sus acciones? La naturaleza nos provee
todo y lo único que se le da a cambio es contaminación y
muerte. Debería de comenzar a apreciarse la importancia y devolverle
a la Tierra todo lo que ha brindado a la humanidad.
El Príncipe Feliz tuvo que esperar a que llegara alguien con quien
pudiera compartir su dolor y lo ayudara a intentar calmar su gran tristeza.
Si cada hombre se convirtiera en un Príncipe, tendría que
esperar a su golondrinita que lo ayudase porque ya no podría caminar.
O podría no ser nunca una piedra con corazón de plomo porque
puede tomar conciencia desde ahora, derribar la barrera que lo aleja de
la realidad. Así, tal vez no tenga que sacrificar ambos ojos de
zafiro y quedar cegado, si ya lo ha estado la mayor parte de su vida al
no ver el daño que hacía.
Podría entonces dar su rubí, un pequeño sacrificio
que ayudaría al ambiente. Desprenderse de un rubí como dejar
de usar aerosoles, una hoja de oro como no contaminar ríos, un zafiro
al no cazar indiscriminadamente. Son tan solo pequeñas Joyas
que no son importantes, no son imprescindibles y sin ellas, se le devuelve
a la Tierra tan solo un poco de lo mucho que ha dado.
Así, aunque el hombre tenga un corazón de plomo, porque el
humano ya no exista, ese corazón nuevo será indestructible,
será un corazón que sabe lo que es correcto y tal vez comprenda
que el cambio trae esperanza no solo para él mismo, sino para todo
el planeta.
Algunos compañeros de María
Alejandra, la acompañaron en su presentación.
Entre las gratas sorpresas en la premiación, estuvo
la participación de otra talentosa joven, una pianista de apenas
14 años que deleitó al público con su maestría.
Carolina
Ramírez, de 14 años es estudiante del plan intensivo de piano
de la Universidad Nacional.
JURADO
El jurado estuvo compuesto por miembros de las instituciones coorganizadoras
y otros colaboradores, entre ellos: Narcy Villalobos Sandí (UNA),
Francisco Briceño Jiménez (CONICIT), Fabio Rojas Carballo
(Editorial INBio), Sylvia León Koberg (Paz con la Naturaleza),
Roma Campos Escalante (MEP) y Alexander Berrocal (ITCR).