navegador
   
List Boletincientec
[Previous by Date] [Next by Date] [Previous by Thread] [Next by Thread]
See also: [Index by Date] [Index by Author] [Index by Subject] [Index by Thread]

[boletincientec] La Estetica en la Vida



Boletín CIENTEC, noviembre 2006   San José, Costa Rica

Consulte el archivo

 

La Estética en la Vida
Andrés I Pozuelo A.
Publicado en La Prensa Libre, 11 de noviembre, 2006

Son estas bibliotecas asociativas las que, en gran parte, nos ayudan a efectuar evaluaciones estéticas que, unidas a otros registros de nuestro inconsciente cognitivo o adaptativo, influyen en cada percepción de las cosas.
 

¿Por qué algo es bello?, se pregunta Franklin Hernández Castro, autor del libro ?Estética artificial?, y continúa diciendo: ?la percepción de la belleza influye en toda nuestra vida de un modo inimaginable; consciente e inconscientemente, muchas decisiones, prejuicios, estados de ánimo y hasta capacidades físicas están íntimamente ligadas con las percepciones estéticas del sujeto que las está viviendo?. No hay duda de que el entorno visual que nos rodea interactúa con nuestro sistema límbico (sistema emocional) en formas que van más allá de la simple diferenciación subjetiva entre lo que es lindo y lo que es feo, y tiene la capacidad de alterar las reacciones psicofísicas del hombre de manera temporal y, en algunos casos, permanente.

Por la mañana me desperté y lo primero que vi fue la bella cara de mi hija Juliana al pie de mi cama, y esto fue suficiente para que mi día iniciara con una nota positiva que perduró durante el transcurso de mis actividades cotidianas. ¿Tiene lógica esta afirmación? Quiero decir, ¿podemos, gracias a nuestro inconsciente adaptativo, separar la percepción de la belleza de algo tan instintivo como el amor paternal? Aún más atrevido, ¿podemos atribuirle a tal instante el hecho de sentirnos bien por el resto del día? Estas incógnitas seguirán siendo material de debate entre psicólogos y profesionales del diseño por muchos años, pero lo que sí es un hecho es que todos los seres humanos estamos haciendo de continuo evaluaciones estéticas rápidas que influyen en nuestra toma de decisiones, además de atribuir estados de ánimo al hecho de haber sido expuestos a una experiencia visual agradable o desagradable.

Claro está que nuestro juicio estético va a estar completamente ligado a lo que Hernández-Castro llama bibliotecas asociativas en nuestro cerebro: ?la existencia de bancos de imágenes-sensaciones (referendos visuales) que se usan para la comparación de un objeto y su declaración como bello o feo?.

Estos referendos visuales se dividen en dos categorías: innatos y aprendidos (o recolectados) a lo largo de nuestras vidas; y lo que resulta aún más complejo, nuestro cerebro guarda referencias gráfico emocionales genéticamente preprogramadas y crea sin cesar otras nuevas. Son estas bibliotecas asociativas las que, en gran parte, nos ayudan a efectuar evaluaciones estéticas que, unidas a otros registros de nuestro inconscientecognitivo o adaptativo, influyen en cada percepción de las cosas. Por esta razón, muchas veces podemos determinar, en un abrir y cerrar de ojos, basándonos en los gestos faciales de un interlocutor ocasional, si una persona está siendo sincera o no con nosotros.

Esto no parece congruente a primera vista. Pero un lectura atenta de lo que está sucediendo nos indica que, cuando decimos ?en un abrir y cerrar de ojos?, ello significa que nuestro cerebro está consultando estas bases de datos visuales para evaluar situaciones complejas. Malcolm Glawell, en su libro ?Blink? se pregunta: ?¿por qué conocemos la verdad en dos segundos?, ¿de dónde proceden las decisiones que parece que tomamos en dos segundos, pero que no son tan simples como aparentan??.

Según Gladwell, el ser humano tiene una increíble capacidad de identificar datos significativos en un lapso muy corto, utilizando su inconsciente adaptativo (cognitivo), y de sacar conclusiones útiles para su conciencia operativa, sin necesidad de grandes cálculos intelectuales. Existe la posibilidad de que tales datos significativos se comparen inconscientemente con nuestras bibliotecas (gráfico emocionales) asociativas y, de acuerdo con ello, que los problemas sean analizados y resueltos en un abrir y cerrar de ojos, literalmente hablando.

Es obvio, si uno examina semejante escenario, que cuanto mayor sea la exposición a datos visuales que recopilamos al compás de nuestra vida y a situaciones críticas que exigen una solución rápida con base en observaciones instantáneas, tanto mayor será nuestra posibilidad de actuar con éxito. La pregunta que cabe formular al respecto es la siguiente: estas teorías, por sí mismas, ¿abren el abanico de oportunidades pedagógicas para mejorar la capacidad de análisis y resolución de problemas de los jóvenes, en particular de aquellos que atraviesan una edad crucial de formación?

Creo que esto es posible si los maestros incorporan, como parte de sus lecciones, más elementos visuales que complementen la materia y enseñen a los jóvenes a expresar sus observaciones, asociándolas a posteriori con la teoría que están recibiendo.

Dichos elementos visuales no deben limitarse a meros gráficos en los libros de texto, sino a representar situaciones reales en la naturaleza y el arte, que nos ayuden a formar bibliotecas visuales y emocionales, y cumplan a la vez con el objetivo de resolver los problemas que nos desafían en nuestra vida cotidiana.
 
 

OTROS ARTICULOS POR EL MISMO AUTOR

Energía infantil (De lo Material hacia el Conocimiento)

La vida nos necesita - ciclo de carbono

Pensar fuera de la caja



El Ing. Andrés Ignacio Pozuelo es miembro de Junta Directiva de la Fundación CIENTEC y un promotor de proyectos educativos a través de Alimentos Jack's.
 
 

-------~~~~~~****~~--- -------~~~~~~****~~----------~~~~~~****~~--

       __
       /\_\ __     ___   __   ___        ____   ___   ___
       \/\ \\ \   /      /   /__   /| /   /    /__   /
       /\/_//_/  /___  _/_  /___  / |/   /    /___  /___
       \/_/
          Tel:(506) 233-7701 ó 258-3583, Fax:(506) 255-2182
          P.O.Box 8536-1000, San José, Costa Rica


 
Ciencia y TecnologĂ­a; cosas de todos los dĂ­as